Unida inseparablemente a la luz está la sombra. Siempre que aparece la luz, aparece la sombra. Existen dos tipos de sombras: Sombra propia. Es la que se produce dentro del propio objeto por la influencia de la luz.
Sombra arrojada. Es la que el objeto arroja, por influencia de la luz, sobre la superficie que se apoya, afectando a veces a otros objetos circundantes.
EL CLAROSCURO. Se llama claroscuro a la representación de una imagen mediante el uso de luces y sombras de forma muy contrastada. Ejemplos:
TRAZADO DE SOMBRAS. Tenemos un prisma de base cuadrangular y vamos a dibujar sus sombras de la siguiente manera:
1. Empezaremos por la arista vertical A-B. Por el punto inferior B, trazamos una línea Paralela a la base del prisma. Por el punto superior A, trazamos una línea con la dirección que queramos darle a la luz. Ambas líneas se cortan en el punto 1 que formará parte de la solución buscada.
2. Repetimos la misma operación con las otras tres aristas verticales, obteniendo los puntos 2, 3 y 4.
3. Uniendo estos cuatro puntos (1, 2, 3 y 4) entre sí y, posteriormente, con la base del prisma, encontramos la sombra arrojada buscada.
Sombra propia. Es la que se produce dentro del propio objeto por la influencia de la luz.
EL CLAROSCURO.
Se llama claroscuro a la representación de una imagen mediante el uso de luces y sombras de forma muy contrastada.
Ejemplos:
TRAZADO DE SOMBRAS.
Tenemos un prisma de base cuadrangular y vamos a dibujar sus sombras de la siguiente manera:
1. Empezaremos por la arista vertical A-B. Por el punto inferior B, trazamos una línea Paralela a la base del prisma. Por el punto superior A, trazamos una línea con la dirección que queramos darle a la luz. Ambas líneas se cortan en el punto 1 que formará parte de la solución buscada.
2. Repetimos la misma operación con las otras tres aristas verticales, obteniendo los puntos 2, 3 y 4.
3. Uniendo estos cuatro puntos (1, 2, 3 y 4) entre sí y, posteriormente, con la base del prisma, encontramos la sombra arrojada buscada.